En los últimos 40 años, México ha construido un legado de negociaciones internacionales que resultó en 14 acuerdos comerciales con 50 países, cimentado por siete gobiernos.
Este complejo entramado de acuerdos y la formación de más de 300 negociadores de talla mundial fueron el pilar que posicionó a México como un actor clave en el comercio global.
Pero todo ese esfuerzo, ese prestigio acumulado, hoy está al borde del colapso.
Por un lado, tenemos a Donald Trump, un líder populista que domina la narrativa mediática con maestría brutal y que usa la política exterior como un arma para su agenda personal y electoral, fortalecido en la recientes elecciones. Por el otro, está la 4T, un gobierno inexperto y fracturado, que desmanteló los cimientos de décadas de negociación y que ahora, con sus cuadros débiles y amateurs, se enfrenta al desafío político y económico más grande de la historia moderna de México.
El desmantelamiento de una tradición diplomática
Desde el gobierno de Miguel de la Madrid hasta el de Enrique Peña Nieto, México se destacó por tener una élite de negociadores que supieron navegar las aguas turbulentas del comercio internacional, la deuda externa y los derechos migratorios. Figuras como Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo lideraron acuerdos estratégicos como el T-MEC. Sin embargo, la llegada de Andrés Manuel López Obrador, además de significar una desgracia para México; marcó un antes y un después. La 4T no solo truncó el servicio civil de carrera, sino que desmanteló de manera intencional la subsecretaría de Negociaciones Comerciales. Hoy, quienes deberían enfrentar a Trump carecen de experiencia en comercio internacionales – recordemos que en la 4T, la norma para ser parte de dicha secta es contar con el 99% de militancia y un 1% de capacidad profesional, intelectual, ética y moral – , y los viejos lobos de mar han sido relegados al olvido. Raquel Buenrostro, fiel al estilo de la 4T, desarmó lo poco que quedaba de un equipo que, aunque no perfecto, estaba preparado para lidiar con las complejidades del comercio global.
Trump: Una fuerza que la 4T no comprende
La 4T parece no entender que Trump no es un adversario común. Este no es un problema diplomático típico; es una negociación política cargada de emociones, con un Trump fortalecido por su base y decidido a usar a México en su propio beneficio.
Los errores de la 4T son obvios, pero no inevitables. Los expertos advierten de los riesgos de entrar en una guerra de palabras con Trump en redes sociales o mediante cartas abiertas. No es un terreno que puedan ganar. Trump no solo domina ese juego; lo ha perfeccionado. Cada tuit o declaración de la 4T que intente desafiarlos será una victoria mediática para el expresidente.
¿La solución? Victorias mediáticas y de fondo
Los estrategas experimentados sugieren un enfoque pragmático: dar a Trump «medallas para colgarse», es decir, victorias espectaculares que puedan calmar las aguas. Entre las acciones sugeridas están:
Capturas de alto impacto: Asegurar la extradición inmediata de líderes del crimen organizado. Y de estos abundan,
Desmantelamiento de laboratorios: Atacar frontalmente la producción de fentanilo, un tema clave para la narrativa de Trump. Y la SEDENA sabe perfectamente donde se encuentran.
Sacrificios políticos: Investigar y exponer a políticos corruptos, incluidos gobernadores, fiscales y jefes militares, para mostrar disposición a limpiar la casa. Comenzando por Sinaloa.
Cooperación bilateral: Restablecer relaciones con agencias como la DEA y el FBI, que han sido marginadas por la 4T. Aquí será interesante como veremos a los operadores polliticos de AMLO, léase Ricardo Montreal y Adán Augusto López, moviendo los hilos para que tal cosa no suceda.
El reloj avanza: ¿Está la 4T preparada?
La realidad es brutal: el gobierno de la vicepresidenta Sheinbaum tiene apenas dos meses para mostrar resultados concretos. Los secretarios Omar García Harfuch (Seguridad) y Rogelio Ramírez de la O (Hacienda) tienen la responsabilidad de enviar señales claras a Estados Unidos atacando el lavado de dinero y fortaleciendo las instituciones financieras.
Pero ¿tienen la voluntad y la capacidad para hacerlo?
¿Tienen la voluntad cuando existen carpetas de investigación en los Estados Unidos, que señalan nexos de altos cargos de MORENA no sólo en el actual gobierno, sino con el anterior, relacionados con el narcotráfico y el contrabando de combustible?
El problema es que la 4T parece creer que puede doblar a Trump con amenazas y bravatas, como lo hizo para lograr una mayoría espuria en el Senado o aprobar la reforma al Poder Judicial. Pero Trump no es un político nacional que se doblegue ante el discurso populista. Es un estratega despiadado que aprovechará cada error de la 4T para consolidar su narrativa.
El precio de la incompetencia, el populismo y el diario mentir
Si la 4T no toma en serio esta negociación, el costo será enorme. México podría perder más que acuerdos económicos; se arriesga a una crisis diplomática y al aislamiento internacional. Mientras tanto, Trump se burla de la debilidad de la 4T – como lo hicieron cientos de académicos de renombre mundial en Harvard, cuando les explicaron la reforma judicial a ser supuestamente aplicada en México – utiliza cada desacierto como una herramienta para fortalecer su campaña en contra de México.
No olvidemos que el tema de los aranceles no está concluido y que la espada por imponer el 25% de aranceles a todo producto mexicano; pende de un hilo o más bien diriamos de evitar la llegada de los inmigrantes centroamericanos y el tráfico de fentanilo.
La pregunta no es si la 4T está dispuesta a enfrentarse a Trump. La verdadera pregunta es: ¿Tiene la capacidad para sobrevivir a la tormenta que se avecina?

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