Hablar de acoso sexual en el trabajo sigue siendo, lamentablemente, un tabú en muchos espacios. Y, sin embargo, es una realidad que viven muchas mujeres en silencio. Algunas lo sufren sin poder nombrarlo. Otras lo normalizan por miedo a perder su empleo o por la presión social que las obliga a callar.
Por: Fannyer Quirós Lanuza de Cano – Coeditora y directora de Recursos Humanos en Actualidad Digital Mx
Como mujer, profesional en el área de Recursos Humanos y como parte de un medio de comunicación que impulsa la voz de las que callaron demasiado, así como gestora de Silencios que Hablan – una iniciativa que nace para visibilizar historias de dolor, valentía y dignidad femenina – hoy quiero dirigirme a ti, mujer trabajadora, que estás enfrentando o podrías enfrentar una situación de acoso sexual.
Este texto es para orientarte, acompañarte y ayudarte a identificar lo que muchas veces se disfraza de «broma», de «confianza» o de «cultura laboral».
El acoso sexual no es una simple incomodidad. Es una forma de violencia. Y sí, se puede identificar, evitar y enfrentar con dignidad.
¿CÓMO IDENTIFICAR EL ACOSO SEXUAL LABORAL?
El acoso sexual en el trabajo es cualquier conducta de carácter sexual, no deseada, que crea un ambiente intimidatorio, hostil o humillante. Esto puede incluir:
1.- Comentarios sugestivos o sexuales sobre tu cuerpo, tu ropa o tu vida privada.
2.- Contacto físico no consentido o «accidental» demasiado frecuente.
3.- Mensajes insinuantes, emojis inadecuados o conversaciones con doble sentido.
4.- Propuestas de salir a cambio de beneficios laborales.
5.- Miradas invasivas o gestos obscenos.
Si algo te incomoda, te hace sentir pequeña o invadida, no lo justifiques: obsérvalo. Eso puede ser acoso. No calles ni justifiques este tipo de conductas.

CONSECUENCIAS DEL ACOSO SEXUAL EN EL ENTORNO LABORAL
1.- Psicológicas: ansiedad, depresión, insomnio, disminución de la autoestima.
2.- Profesionales: ausentismo, bajo rendimiento, renuncias injustificadas.
3.- Sociales: aislamiento, estigmatización, desconfianza en el equipo.
4.- Legales: sanciones para el agresor, daños a la reputación institucional, demandas y consecuencias para la empresa si no actúa.
CONSEJO DIRECTO PARA TI, MUJER TRABAJADORA
1.- Cree en tu intuición. Si algo te incomoda, no estás exagerando. Estás sintiendo una línea cruzada.
2.- No normalices. El «así es él» o «es parte del ambiente» son excusas que perpetúan el abuso.
3.- Documenta. Guarda mensajes, anota fechas, identifica patrones. Esto puede servirte.
4.- Busca redes de apoyo. Una compañera, Recursos Humanos, un sindicato o una instancia legal. No enfrentes esto sola.
5.- Habla. Tu voz puede salvarte y salvar a otras. No estás siendo conflictiva. Estás protegiéndote.
6.- Prevención: tómate en serio tu derecho a trabajar en paz
7.- Infórmate. Conoce tus derechos laborales.
8.- Pon límites desde el inicio. Con respeto, pero con claridad.
9.- No respondas a insinuaciones. No debes ser amable con quien te incomoda.
10.- Si eres líder, observa y actúa. La omisión también es violencia.
Un lugar de trabajo digno y seguro no es un favor. Es un derecho. Y nadie -nadie – tiene derecho a invadir tu cuerpo ni tu tranquilidad emocional.
EN CONCLUSIÓN:
En la dirección de personal de Actualidad Digital. Mx no solo administramos hojas de vida o permisos. Administramos confianza, humanidad y respeto. El acoso sexual debe dejar de ser ese «tema delicado» que se evita, para convertirse en cualquier empresa, en una conversación necesaria que transforme entornos y actitudes.
Y si trabajamos juntas, lo lograremos.

Deja un comentario