Adán Augusto López Hernández ha pasado, en cuestión de semanas, de ser uno de los hombres más poderosos del obradorismo a convertirse en el eslabón más débil del núcleo que aún orbita en torno al expresidente López Obrador. Y no por rumores, sino por hechos que, desde el extranjero, están tomando cuerpo y forma jurídica.

Coordinador de Morena en el Senado, exsecretario de Gobernación, exgobernador de Tabasco, Adán Augusto está envuelto en una tormenta que, por el momento, ha sido tratada con silencio en Palacio Nacional y con respaldo partidario en el Senado. Mientras el PAN exige su renuncia y se abren expedientes en tribunales norteamericanos, en México se le arropa.

Pero la crisis no se ha apagado. Al contrario: apenas comienza.

¿En que se le relaciona?

Durante su mandato como gobernador de Tabasco, Adán Augusto nombró secretario de Seguridad Pública a Hernán Bermúdez Requena. Hoy, Bermúdez es acusado de ser líder del grupo criminal «La Barredora», con presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación y control territorial en Tabasco, Chiapas y parte de Veracruz.

Aunque el caso podría haberse manejado como un escándalo local más, existen elementos que lo han escalado al terreno internacional. Fuentes cercanas a agencias de inteligencia estadounidenses revelaron que desde agosto de 2021 – cuando Adán Augusto fue nombrado secretario de Gobernación – comenzó a ser vigilado por la DEA y otros cuerpos de inteligencia.

En una visita privada a Boston en 2022, los servicios estadounidenses habrían logrado clonar su teléfono celular, obteniendo información sensible que conecta al político tabasqueño con una red de personas investigadas por sus vínculos con organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa, el CJNG y remanentes de Los Zetas.

¿Por qué preocupa en Washington?

En el marco legal estadounidense, el uso de infraestructura tecnológica -como llamadas, correos, sistemas de pago –  desde o hacia territorio estadounidense puede abrir la puerta a una judicialización bajo leyes como:

1.- El Wire Fraud Act

2.- El Computer Fraud and Abuse Act

3.- La Ley RICO (contra crimen organizado)

4.- La Ley Patriota (si se comprueba nexo con organizaciones terroristas, como Trump ya clasificó a los cárteles mexicanos)

El Departamento de Justicia aún no ha presentado cargos formales. Pero eso no significa inacción. Ya se ha aplicado la cancelación de visas a figuras como Marina del Pilar Ávila, gobernadora de Baja California, y otros funcionarios. Adán Augusto aún puede viajar, pero el cerco parece estrecharse, tanto que altos dirigentes de Morena; ahora viajan de vacaciones a Europa, evitando asi, el ser detenidos en caso de que tengan cuentas pendientes con la justicia norteamericana.

¿Y la presidenta?

Claudia Sheinbaum ha guardado silencio. O peor aún: ha dado señales de respaldo. En lugar de aprovechar el momento para desmarcarse del pasado y marcar una nueva línea ética, ha optado por mantener al senador en su cargo y permitir que los senadores de Morena lo ovacionen con frases como «¡No estás solo!».

Ese respaldo tiene un costo. Y no lo paga ella sola. Lo paga el país.

El PAN exige investigaciones

Desde el Congreso, el PAN ha interpuesto denuncias contra Adán Augusto por sus presuntos vínculos con La Barredora y ha pedido que se le retire el fuero. Además, ha retado al gobierno de Sheinbaum a que se abran comisiones para investigar también a Vector Casa de Bolsa – vinculada a Alfonso Romo, intimo del expresidente López Obrador – y los casos de presunto lavado de dinero ligados a exfuncionarios de alto nivel.

El Grupo Tabasco y las grietas del poder

Adán Augusto no es solo un político. Es el rostro visible del llamado «Grupo Tabasco», una maquinaria de poder económico y político que se ha consolidado desde los tiempos del PRD, hoy incrustada en notarías, auditorías regionales y contratos de gobierno.

Sus vínculos alcanzan al Infonavit, al Tren Maya, a dependencias federales y a personajes estratégicos como Octavio Romero Oropeza. Su caída no sería una caída cualquiera. Sería una herida directa al corazón del obradorismo.

Conclusión

La tormenta sobre Adán Augusto apenas comienza. Mientras Morena lo abraza y Sheinbaum lo protege, el expediente internacional se cocina con discreción, pero con fuego constante.

Es posible que, en los próximos meses, su nombre deje de estar solo en los titulares mexicanos. Y si eso ocurre, será el sistema entero el que se tambalee.

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