En el corazón de la ciudad colonial más emblemática de Guatemala, entre adoquines, balcones antiguos y la poesía silenciosa de sus arcos, floreció un sueño que hoy convoca a miles de personas cada noviembre: el Festival de las Flores. La creadora de esta celebración, Andrea Contreras, jamás imaginó que aquella ilusión de años atrás llegaría a convertirse en uno de los eventos culturales y turísticos más importantes del país.
Hoy, su proyecto es una plataforma que une arte, naturaleza, cultura, convivencia comunitaria y talento guatemalteco, vistiendo de colores a Antigua Guatemala y proyectándola internacionalmente.
El origen de una idea que se volvió tradición
Andrea Contreras, fundadora del festival, explica que todo comenzó con una mezcla de memoria familiar y sensibilidad artística:
“Mi abuelita me hablaba siempre de las flores de Antigua: rosales, hierbas aromáticas, jardines que parecían cuentos. Decía que los enamorados cortaban esas flores para regalarlas. Crecí rodeada de historias así… y de arte.”
Su abuelo, pintor y amante de la Antigua, también dejó un legado emocional que terminó de encender la chispa. Con ese trasfondo, Andrea se preguntó: ¿cómo podía unir la tradición floral de Guatemala con un evento que fortaleciera el arte y la identidad cultural?
Ese fue el punto de partida.
Lo propuso a su hermana y a dos amigos cercanos. Así nació un festival que, con el paso del tiempo, se transformó en un movimiento artístico y ciudadano.
El primer gran impulso llegó en 2019, cuando el festival dedicó su edición a El Principito, obra literaria que – cuentan – fue parcialmente inspirada en Antigua Guatemala.
Esa edición marcó un antes y un después.
“La gente nos pedía fotos del festival… pero no existían. Todo era lo que imaginábamos. Y así lo hicimos: con imaginación y corazón.”
En aquellos primeros años, mientras remodelaban el Arco de Santa Catalina, muchos murmuraban: “¡Es que va a venir la prensa internacional!” Sin saber que ese comentario sería profecía: hoy, el festival recibe cobertura nacional e internacional cada año.
Noviembre: el Mes de las Flores
El crecimiento fue tan notable que, desde 2019, el Consejo Municipal de Antigua Guatemala declaró noviembre como “Mes de las Flores”.

Hoy, el evento atrae a más de 10.000 visitantes entre turistas nacionales y extranjeros.
Las calles se llenan de esculturas florales, murales naturales, instalaciones artísticas, pasacalles, actividades culturales y presentaciones en vivo.
El lema oficial del Festival de las Flores 2025 resume su espíritu:
“Antigua, ciudad de las artes. Donde florecen las estrellas.”
Un homenaje a los artistas que transforman la ciudad en un lienzo vivo.

Arte, creatividad y comunidad
El festival no solo decora Antigua: impulsa talento.
Contreras lo explica así:
“Queríamos promover el arte local. Las flores inspiran pintura, poesía, música, moda… Y este festival ya ha reunido a más de 3.000 artistas en escena.”
Muchos emprendimientos que nacieron en los primeros años hoy son empresas formales, desde floristas hasta diseñadores de eventos y productores de arte.

La primera florista oficial, Lupita Toledo, es hoy parte fundamental del equipo.
Así, el festival se convirtió en una plataforma que abre puertas y fortalece la identidad cultural del país.
Un equipo que trabaja por amor al arte
El Festival de las Flores es organizado por un comité multidisciplinario, actualmente presidido por Sofía Contreras. Cada integrante aporta en comunicación, logística, instalación artística, diseño floral, producción cultural y coordinación comunitaria.

Andrea lo resume con claridad:
“Somos un equipo apolítico. Nuestra actividad es netamente cultural. Nos mueve la eterna primavera que llevamos dentro.”
La visión para el futuro
Para Andrea Contreras, el festival ya no es solo un evento: es una tradición que arraigó en el corazón de la ciudad.
“Muchos colegios lo usan como referencia y los niños lo esperan cada año. Queremos seguir promoviendo la floricultura guatemalteca… desde el altiplano hasta San Pedro Las Huertas.”
En esa comunidad se cultivan flores para distintas temporadas, incluyendo el cempasúchil para Día de Muertos y flores estáticas para Semana Santa.

La meta es clara:
que el Festival de las Flores siga creciendo sin perder su esencia, autenticidad y transparencia.
Tres palabras para definir el festival
Andrea no duda:
Alegría. Primavera. Ilusiones.
Tres palabras que resumen la identidad de un festival que nació del corazón de una mujer soñadora y que hoy simboliza el espíritu creativo de todo un país.

Antigua Guatemala florece: una celebración que ya es parte del alma del país
El Festival de las Flores es más que un espectáculo visual: es un tributo a la gente, a la cultura, al arte y a la identidad guatemalteca. Un recordatorio de que los sueños, cuando se trabajan con amor, pueden convertirse en tradiciones que trascienden generaciones.

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