*En un acto solemne cargado de memoria y gratitud nacional, Costa Rica celebró la develación del retrato oficial de don Fernando Centeno Güell, Benemérito de la Patria y pionero indiscutible de la enseñanza especial en Costa Rica, Centroamérica y Latinoamérica. La ceremonia tuvo lugar en el Salón de Jefes de Estado y Presidentes de la República de la Asamblea Legislativa, recinto histórico donde el país reconoce a quienes transformaron su destino con visión, sacrificio y humanidad.

Este homenaje marca el cierre de una gesta ciudadana que tomó más de 25 años para concretarse. El primer proyecto de ley para otorgarle la distinción se presentó en 1997. No fue sino hasta el 11 de octubre de 2022 cuando la Asamblea Legislativa aprobó la Ley que lo declara oficialmente Benemérito de la Patria, gracias al impulso del entonces diputado Erick Rodríguez Steller, quien retomó el proyecto el 9 de septiembre de 2021 – un significativo Día de la Niñez Costarricense – para saldar, como él mismo lo describió, “una deuda moral del país con uno de sus más grandes humanistas”.


“Una deuda que Costa Rica tenía con su historia”

Durante la ceremonia, el exdiputado Rodríguez Steller expresó la magnitud del momento:

“Esta no fue una lucha política. Fue una causa ciudadana. Hoy terminamos de saldar una deuda que Costa Rica tenía con su historia. Don Fernando Centeno Güell ocupa, desde ahora, el lugar que siempre mereció entre los grandes constructores de la patria.”

Su mensaje resonó en un salón colmado de educadores, familiares, historiadores y representantes de instituciones públicas vinculadas a la educación inclusiva.


Una causa ciudadana sin banderas políticas

La declaratoria de Benemérito no nació en los pasillos del poder, sino en la tenacidad de tres ciudadanos guadalupanos:

1.- Don Fernando Quesada, sobrino político del Benemérito.

2.- Don Francisco Enríquez, historiador.

3.- Roberto Acosta, periodista.

Fueron ellos quienes, en 2021, unieron esfuerzos, investigación y constancia para revivir un proyecto que parecía destinado al olvido.

El historiador Francisco Enríquez destacó la trascendencia del homenaje:

“Fernando Centeno Güell fue el arquitecto de la inclusión educativa en Costa Rica. Su visión cambió la vida de miles de personas con discapacidad y trascendió nuestras fronteras.”

Por su parte, don Fernando Quesada recordó que el homenaje aún no está completo:

“Falta que el MEP ejecute el presupuesto ya girado para reconstruir la casona en Guadalupe, donde nació la primera escuela de enseñanza especial del país. Ese será el tributo definitivo a su legado”.

El periodista Roberto Acosta, gestor del movimiento ciudadano, subrayó el espíritu que permitió alcanzar este logro:

“Este reconocimiento demuestra que cuando se trabaja con propósito, los sueños ciudadanos se convierten en realidad. Le devuelve a Goicoechea parte de su identidad histórica.”


Un legado que transformó a Costa Rica… y a toda Centroamérica

Nacido en San José en 1907, Fernando Centeno Güell fue maestro, poeta, académico, promotor cultural y benefactor de las personas con discapacidad. Su formación en pedagogía especializada en la Universidad Central de Madrid fue la base de una obra que cambiaría para siempre el panorama educativo del país.

En 1939 regresó a Costa Rica y fundó la primera escuela para niños con discapacidad, semilla de lo que hoy conocemos como el Centro Nacional de Educación Especial Fernando Centeno Güell.

Su legado no se detuvo ahí:

1.- Colaboró en la creación de escuelas de educación especial en Nicaragua, Panamá, Honduras y Guatemala, extendiendo su visión a nivel regional.

2.- Recibió distinciones como el Premio Magón (1989), la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica (1986) y el Doctorado Honoris Causa de la UCR (1990).

Su aporte convirtió a Costa Rica en referente latinoamericano en inclusión educativa, décadas antes de que el término fuera común en políticas públicas.


El reconocimiento final

El expediente legislativo 22.679, impulsado por Rodríguez Steller y posteriormente retomado por la diputada Carolina Delgado, fue aprobado el 11 de octubre de 2022.
Este acto selló oficialmente una de las declaratorias más sentidas en la historia reciente del país. Con la develación del retrato, Costa Rica rinde honor a un hombre que dedicó su vida a quienes más necesitaban oportunidades. Pero como recordó Quesada, el homenaje solo será completo cuando la casona donde nació la enseñanza especial sea restaurada para las futuras generaciones.


Un país agradece a uno de sus grandes humanistas

Fernando Centeno Güell no solo abrió aulas;
abrió caminos, abrió conciencia y abrió esperanza.

Hoy, Costa Rica reconoce a un maestro cuya obra seguirá hablando – con fuerza y con ternura – en cada niño, joven y adulto que encuentre su lugar en una educación verdaderamente inclusiva.

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