Miami, Estados Unidos – 6 marzo del 2026 – ADMX – El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este sábado en el Trump National Doral Convention Center, en Miami, a 12 líderes políticos de América Latina en el marco de la presentación de la iniciativa denominada “Escudo de las Américas” (Shield of the Americas), una alianza regional orientada a reforzar la cooperación en materia de seguridad, migración, lucha contra el narcotráfico y crimen organizado transnacional.
La reunión reúne a mandatarios y líderes políticos afines a la línea política del republicano y busca articular una estrategia hemisférica frente a desafíos que Washington considera prioritarios en el continente.

Entre los participantes se encuentran los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles; Ecuador, Daniel Noboa; República Dominicana, Luis Abinader; El Salvador, Nayib Bukele; Guyana, Mohamed Irfaan Ali; Honduras, Nasry “Tito” Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; Paraguay, Santiago Peña; y Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, además del presidente electo de Chile, José Antonio Kast.
La cumbre también cuenta con la participación de Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, así como de otras figuras políticas vinculadas a la agenda de seguridad regional impulsada por Washington.
Una nueva estrategia hemisférica
De acuerdo con la Casa Blanca, el “Escudo de las Américas” busca consolidar una coalición regional contra los carteles del narcotráfico, el tráfico de personas y las redes del crimen organizado, fenómenos que afectan tanto a Estados Unidos como a los países de América Latina.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que el objetivo del encuentro es reunir a “los principales aliados de ideas afines en el hemisferio para promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en la región”.

Según la vocera, los países participantes buscan fortalecer la cooperación contra la inmigración irregular, los carteles criminales y la injerencia de actores externos en el continente.
El contexto geopolítico: influencia de China y doctrina hemisférica
La iniciativa también se inscribe dentro de la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que identifica a China como uno de los principales actores cuya influencia económica y política en América Latina busca contrarrestar. En los últimos años, Pekín se ha convertido en uno de los principales socios comerciales de varios países latinoamericanos, lo que ha generado preocupación en sectores políticos estadounidenses.
Analistas interpretan la estrategia como un intento de reconfigurar el equilibrio geopolítico en el hemisferio occidental, reforzando la presencia política, económica y militar de Washington en la región.
Algunos observadores también han vinculado esta política con una reinterpretación contemporánea de la Doctrina Monroe, formulada en el siglo XIX bajo el principio de “América para los americanos”, que históricamente ha servido como base para la influencia estadounidense en el continente.
Seguridad, narcotráfico y migración en la agenda
Previo a la cumbre, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, visitó el Comando Sur, responsable de las operaciones militares estadounidenses en América Latina, donde participó en una reunión denominada Conferencia Anticartel de las Américas.

Durante ese encuentro, el jefe del Pentágono señaló que la lucha contra el narcotráfico y las redes criminales transnacionales requerirá un mayor esfuerzo conjunto entre Estados Unidos y los países latinoamericanos.
El funcionario también instó a los gobiernos de la región a intensificar las acciones contra las organizaciones criminales que operan en rutas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos y Europa.
Una alianza que podría ampliarse
Aunque la reunión se celebra con un grupo inicial de gobiernos afines, la Casa Blanca dejó abierta la posibilidad de que otros países del continente puedan sumarse en el futuro a la iniciativa “Escudo de las Américas”.
Por el momento, quedan fuera de la alianza gobiernos como México, Brasil o Colombia, países que también tienen un peso significativo en la geopolítica regional. La cumbre ocurre además tres semanas antes de que Donald Trump realice un viaje a Pekín para reunirse con el presidente de China, Xi Jinping, un encuentro que podría influir en el equilibrio estratégico entre ambas potencias en América Latina.
Participación de Costa Rica en la Cumbre
En el marco de la cumbre “Escudo de las Américas”, celebrada en Miami, Estados Unidos, el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles, participó en las reuniones junto a otros líderes del continente para discutir estrategias regionales contra el narcotráfico, la migración irregular y el crimen organizado.

Durante el encuentro también estuvo presente la presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, quien asumirá funciones en mayo próximo, lo que marcó un momento relevante dentro de la participación costarricense en el evento.

Como parte de la agenda de la cumbre, Chaves y Fernández sostuvieron una reunión con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que abordaron temas vinculados a seguridad regional, defensa del hemisferio, migración y cooperación contra actividades ilícitas como la minería ilegal en Costa Rica.

El encuentro fue presentado como una conversación directa entre aliados, en la que ambas partes destacaron la importancia de fortalecer la cooperación bilateral frente a desafíos que afectan la estabilidad y seguridad del continente.
De acuerdo con lo señalado durante la reunión, Costa Rica y Estados Unidos buscan profundizar su relación como socios estratégicos, con el objetivo de impulsar acciones conjuntas orientadas a proteger la estabilidad democrática, la seguridad regional y la cooperación hemisférica.
Un nuevo capítulo en la política hemisférica
La reunión en Miami refleja el creciente interés de Estados Unidos por fortalecer alianzas políticas y de seguridad en América Latina, en un contexto marcado por la expansión del crimen organizado transnacional, la presión migratoria y la competencia geopolítica global.
El desarrollo y los resultados de esta iniciativa podrían marcar un nuevo capítulo en la cooperación regional y en la relación entre Washington y los gobiernos latinoamericanos en los próximos años.

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