*La primera edición del encuentro reúne gastronomía, productos locales, recorridos agroturísticos, talleres, música y juegos tradicionales en San Gregorio Atlapulco, en plena temporada de Día de Muertos.
Ciudad de México, 31 de octubre – ADMX – Entre calabazas, chilacayotes, antojitos al comal, dulces tradicionales y antiguos juegos mexicanos, Xochimilco despide octubre y recibe noviembre con una propuesta que mira directamente hacia sus raíces.

La Feria del Chilacayote y la Calabaza 2026, que celebra este año su primera edición, entra en su recta final en el paraje Hueycalli, en San Gregorio Atlapulco, al sur de la Ciudad de México. El encuentro comenzó el pasado 3 de octubre y concluirá el 2 de noviembre, coincidiendo con una de las épocas de mayor riqueza cultural para México: las celebraciones de Día de Muertos.
Pero la feria va mucho más allá de una jornada gastronómica.
Su propuesta combina cocina tradicional, producción agrícola, venta directa de productos locales, actividades culturales y experiencias que permiten acercarse a las costumbres de una comunidad profundamente vinculada con la tierra.
El chilacayote y la calabaza llegan a la mesa
La muestra gastronómica coloca en primer plano productos cultivados en la región. Entre los ingredientes que forman parte de las preparaciones destacan el chilacayote, la calabaza, los quelites, la flor de calabaza, el maíz, el amaranto y el epazote.

A ellos se suman algunos de los sabores más reconocibles de la cocina popular mexicana: quesadillas, gorditas, tamales y atoles preparados de manera tradicional. La feria también cuenta con un tianguis de productos locales donde pueden encontrarse miel, salsas, harinas, granolas y diferentes dulces.

Entre estos últimos sobresalen los cristalizados de calabaza y chilacayote, además de alegrías, palanquetas y dulces de leche.
No se trata únicamente de comer
La intención es que quienes visiten el lugar conozcan también el origen de los ingredientes y el trabajo de las familias productoras que mantienen viva la actividad agrícola de San Gregorio Atlapulco.
Un encuentro con el campo de Xochimilco
Uno de los principales atractivos de la feria son los recorridos agroturísticos, que permiten acercarse a las zonas de producción y conocer las labores relacionadas con el cultivo de los productos que posteriormente llegan a las cocinas y mercados.

La programación incluye además talleres sobre cultivos sustentables y cocina artesanal al fogón. De esta manera, la visita se convierte también en una oportunidad para entender que detrás de cada ingrediente existe una historia de trabajo agrícola, conocimiento transmitido entre generaciones y una relación cotidiana con la tierra.

Calaveras de chilacayote y Día de Muertos
La cercanía con el Día de Muertos también ocupa un lugar especial dentro de las actividades. Uno de los talleres permite aprender a elaborar calaveras de chilacayote, retomando una antigua costumbre vinculada con estas celebraciones. El fruto se transforma así en algo más que un alimento: se convierte en parte de una tradición que une agricultura, creatividad y memoria. La feria ofrece además exposiciones artesanales, presentaciones de danza y música en vivo, reforzando el carácter cultural del encuentro.
Trompos, yoyos y canicas vuelven a ser protagonistas
Y entre tanta gastronomía aparece también un pequeño viaje hacia la infancia. La parte recreativa recupera algunos de los juegos tradicionales mexicanos que durante décadas acompañaron a generaciones enteras. Durante la feria se realizan concursos de trompo, yoyo y canicas, además de actividades relacionadas con recetas familiares.

La propuesta busca que niñas, niños y jóvenes no solamente observen las costumbres de otras generaciones, sino que puedan experimentarlas. Porque conservar una tradición también significa permitir que alguien vuelva a hacer girar un trompo, lance un yoyo o coloque unas canicas sobre la tierra.
¿Dónde se realiza la feria?
La Feria del Chilacayote y la Calabaza se desarrolla en el paraje Hueycalli, en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, cerca del nuevo Panteón de San Gregorio Atlapulco.

La sede se encuentra en una zona estrechamente relacionada con la actividad agrícola de la región, lo que permite que la experiencia conserve una conexión directa con el origen de los productos.
¿Cómo llegar en transporte público?
Una de las alternativas desde diferentes puntos de la Ciudad de México es llegar a Taxqueña por la Línea 2 del Metro. Desde ahí se realiza el transbordo al Tren Ligero con dirección a Xochimilco. Una vez en la terminal Xochimilco, el recorrido puede continuar mediante transporte local hacia San Gregorio Atlapulco y el paraje Hueycalli.
Horario
Las jornadas gastronómicas se desarrollan de 9:00 a 18:00 horas, con buena parte de las actividades concentradas durante los fines de semana. La primera edición concluirá el 2 de noviembre de 2026.
Xochimilco, más allá de las trajineras
Para muchos visitantes, Xochimilco está inevitablemente asociado con sus canales y trajineras. Sin embargo, experiencias como la Feria del Chilacayote y la Calabaza permiten descubrir otra dimensión del lugar: la del campo, los productores, la cocina heredada, los pueblos originarios y las costumbres que todavía sobreviven lejos de los grandes corredores turísticos. Aquí el viaje no consiste únicamente en llegar a un destino. Consiste en probar, escuchar, caminar, conversar y entender un poco mejor por qué determinados sabores y tradiciones siguen formando parte de la identidad mexicana.
Xochimilco vuelve así a recordar que el turismo también puede comenzar alrededor de una mesa, junto a un fogón o viendo girar un trompo sobre la tierra.
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