*La adquisición incluye 2 mil 699 fusiles M4A1, 59 ametralladoras M240, 57 lanzagranadas y 11 mil 220 tolvas. El Gobierno de Bernardo Arévalo señala que el nuevo equipo forma parte de la modernización del Ejército y del fortalecimiento de sus capacidades frente al narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
Ciudad de Guatemala – 23 septiembre del 2026 – ADMX – El Ejército de Guatemala concretó la primera adquisición de armamento estadounidense después del levantamiento de las restricciones que durante 47 años limitaron el acceso del país centroamericano a equipo militar de Estados Unidos. La operación fue realizada mediante el programa de Ventas Militares al Extranjero, conocido como Foreign Military Sales (FMS), y alcanza un monto de US$5 millones 33 mil 645.01, equivalentes aproximadamente a Q38.38 millones, de acuerdo con información divulgada por el gobierno guatemalteco.
Fusiles M4A1 concentran la mayor inversión
La principal partida corresponde a 2 mil 699 fusiles M4A1, adquiridos por aproximadamente US$3.61 millones, unos Q27.52 millones.

El paquete contempla además 59 ametralladoras M240, valoradas en US$1.05 millones; 57 lanzagranadas, con un costo de US$165 mil 453, y 11 mil 220 tolvas con capacidad para 30 cartuchos, adquiridas por US$205 mil 101.

La Presidencia de Guatemala informó que la inversión comprende más de 14 mil unidades de armamento y equipo y que esta primera entrega será seguida por otras durante los próximos meses hasta completar lo adquirido.
Una nueva etapa después de 47 años
La adquisición representa un cambio significativo en la relación de cooperación militar entre Guatemala y Estados Unidos. Las restricciones a la venta de armamento estadounidense permanecieron durante 47 años y tuvieron su origen durante el conflicto armado interno, en un contexto marcado por señalamientos sobre violaciones a los derechos humanos. El levantamiento fue anunciado en marzo de 2026.

El presidente Bernardo Arévalo afirmó que la eliminación de esas restricciones abre una nueva etapa en la cooperación entre ambos países y sostuvo que la decisión refleja, desde la perspectiva de su Gobierno, el nivel de confianza alcanzado entre Guatemala y Estados Unidos. Durante el acto de recepción efectuado en instalaciones de la Fuerza Aérea Guatemalteca, Arévalo señaló que el fortalecimiento de las capacidades militares busca mejorar la protección de las fronteras, preservar la soberanía y enfrentar las amenazas vinculadas con el narcotráfico y el crimen organizado.

“Este equipamiento nos hace más fuertes”, señaló el mandatario al referirse a la incorporación del nuevo armamento.
Defensa apunta a modernización de las Fuerzas Armadas
El ministro de la Defensa Nacional, Henry Sáenz, afirmó que la adquisición permitirá avanzar en el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas y recuperar capacidades que permanecieron limitadas durante décadas.

Sáenz destacó además la cooperación con Estados Unidos y afirmó que Guatemala ha fortalecido esa relación mediante su participación en acciones contra el narcotráfico y otras amenazas transnacionales.
“Nos hemos ganado esa confianza por ser un socio serio, comprometido con la lucha contra el narcotráfico y las amenazas transnacionales”. Henry Sáenz, ministro de la Defensa Nacional
El titular de Defensa sostuvo que el nuevo cargamento forma parte de las bases para contar con un Ejército mejor equipado y preparado para enfrentar organizaciones criminales transnacionales, proteger las fronteras y resguardar el territorio guatemalteco. El ministro también señaló que cada integrante del Ejército tendrá la responsabilidad de utilizar el nuevo armamento con disciplina y dentro del marco de la ley y los derechos humanos.
Modernización de tierra, aire y mar
El proceso anunciado por el Gobierno guatemalteco no se limita al armamento recibido. Las autoridades han señalado que la modernización contempla también el fortalecimiento progresivo de las capacidades de las fuerzas de Tierra, Aire y Mar, incluyendo aeronaves, embarcaciones y equipo especializado.

Arévalo aseguró que corresponde al Ejecutivo proporcionar recursos y herramientas modernas a los soldados y oficiales, mientras que a las Fuerzas Armadas les corresponde emplear esas capacidades con profesionalismo, responsabilidad y respeto a los derechos humanos. Según cifras presentadas por el mandatario, desde 2024 las Fuerzas Armadas han participado en operaciones que permitieron el decomiso de más de 34 mil kilogramos de cocaína y 6 mil armas, además de la inhabilitación de 16 pistas clandestinas. Estas cifras corresponden al balance presentado por el propio Gobierno de Guatemala.

La llegada de este primer lote marca así el inicio material de una nueva fase de cooperación militar entre Guatemala y Estados Unidos, tras más de cuatro décadas de restricciones para la adquisición de armamento estadounidense.

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